Revuelto sin complicaciones.
Llevo no sé cuántos textos escritos, y todos me han llevado al mismo tema en estas fechas. Es un asunto, que por lo menos yo, estoy cansada de escuchar. ¿Qué más da si has comido de más o de menos? ¿Qué menos da, si quieres, o no, seguir comiendo lo que debes o no debes? Radio, redes sociales, revistas, periódicos y seguro que en la televisión también, abasallan una y otra vez con lo mismo. Que si Detox por aquí, suplementos por allá. Siempre lo mismo. No importa si es Navipeig o si es la boda de tu perro, tu sigue con tu día a día como siempre. Que tampoco hace falta cambiar de número de año para empezar con nuevos propósitos, esto lo podemos todos los días de nuestra vida.
Estoy un poco reivindicativa con este asunto, y eso que lo que quiero es publicar una receta... jajaja!
Quizás no sea el ente más idóneo para criticar esta temática, pero es que cansa un poco cada año lo miiiismo. Pero ¡ojo! que cada cual haga lo que quiera, sois libres. Únicamente quería desahogarme y alzar un poco la voz.
Acaricio a la Micha y os redacto una recetita muy, pero que muy fácil. Porque no todo tiene que ser super laborioso, difícil de preparar y mucho menos que no te haga perder las ganas de acercarte a la cocina. Con recetas así de fáciles puedes empezar a hacerte amigo de los cachivaches de la cocina y disfrutar de tus obras. Sí, obras. Cada vez que juegas a cocinar creas obras de arte. Saber unir alimentos y conseguir crear sabores deleitosos es de maestros, aunque en la puerta de tu cocina no haya ningún indicador de la estrella Michelin.
Are you ready?
Apuntar que en cuanto a cantidades, utilizaréis las que consideréis oportunas, según el número de comensales, el hambre que tengáis, si guardáis para la fiambrera, las reservas de la nevera...
Ingredientes:
- Espinacas (buen puñado ¡que encogen!).
- Champiñones (yo los lamino).
- Ajo picado.
- Chorizo (sin aditivos, saborizantes, ni porquerías varias).
- Huevos.
- Aceitunas de Aragón (de esas que tampoco llevan porquerías varias).
- Queso de cabra en polvo (o el que te guste).
- Aceite de coco (o de oliva).
- Pimienta negra.
- Sal.
- Precalentar la sartén y cuando esté caliente pondremos una cucharada de aceite de coco u oliva.
- Cuando el aceite alcance temperatura vertemos el ajo picado y lo salteamos un poquito hasta que empiece a dorarse.
- Añadimos los champiñones y removemos para que vaya cogiendo el gusto de los ajitos.
- Seguido, añadimos el chorizo, previamente cortado en rodajas o picado y mezclamos todo bien.
- Sumamos las espinacas y mezclamos de nuevo.
- Rápidamente cascamos los huevos y los añadimos a la sartén con el resto de ingredientes y removemos para que se mezclen bien.
- Salpimentamos al gusto.
- Añadimos las aceitunas de Aragón y volvemos a darle un par de meneos a todo.
¡Ahora a disfrutarlo! Y cuidado al comer las aceitunas, cogen mucha temperatura y conservan bastante rato el calor.
Si hacéis volar la imaginación, añadir cualquier ingrediente que os guste mucho o que creáis que pueda acompañar a la combinación. ¡Sin miedo!
Es una receta muy acertada para esos días que quieres algo fácil, rápido y sin a penas ensuciar la cocina.

Comentarios
Publicar un comentario
Los comentarios constructivos y bonitos, siempre serán bien recibidos!