Llegar a.
<< Después de pensarlo mucho, he llegado a una confusión >>. Es una frase que me hace gracia y, verdaderamente, no sé por qué. Quizás sea por el hecho de pensarlo mucho, o por llegar a la confusión que me hace pensar aun mucho más. Ni Einstein, después de hacer cuatro garabatos en la pizarra, podría darme una buena respuesta, creo. Dicen que crear confusión libera creatividad y esta afirmación me enseña que se podría producir un súper film, o una súper historia, con tan solo cuatro palabras dichas en según qué momentos y sin obviar el estado de ánimo del director. Todo este conjunto hace pensar mucho y que se llegue a una confusión. ¡Repetimos! Así, se pueden pasar muchos capítulos. Pero pensemos. ¿Por qué no hacemos por querer comunicarnos más, y evitar tener que llegar a esa confusión? Sobre todo, si es una confusión tóxica. Reconozco que soy la primera a la que le da pavor tener que hablar sobre algo que le incomoda, pero...





